julio 19, 2010

Recordando lo desvanecido

Han pasado los meses y entre las cosas importantes que puedo decir de este año, que se divide exacto por la mitad, son los tristes acontecimientos que resaltan un bloque de meses vividos: Una amiga que olvido nuestra vida como amantes y ese olvido se llevó parte de mi vida, parte de mi presunción. Un amigo que se revolucionó demasiado (como lo venia haciendo) pero que no pude soportar, quizás porque los brazos de las estrellas de mar crecen cuando se les cortan no asi a las estrellitas de pueblo, que solo nos crecen cuando se las amputa un enemigo, nunca un amigo, ese proceso es distinto porque se forman raices y la estrellita que antes se creia fotografiada en un mar de mediocridad le hechan mano las anclas ramificadas y por ahi absorve los peligrosos nitratos de soledad y los sulfatos de desilusión. A Gustavo Adrian se le iluminó mucho el cerebro y no sirvieron las advertencias de que usara un foco ahorrador de luz, un poco más costoso pero eficiente en el uso de la electricidad, él siempre tan terco y puso el Philips tradicional de 100 vatios con lo que por poco y se funde entero (Las cosas del cambio climatico, que a todos nos afectan). Mi chica me dijo que me queria y me lo repitio tanto, de formas tan sorpresivas y cursis que terminé por creerlo; mentira, solo eran los ecos de un corazón metido en la cueva del tiempo donde las voces golpean contra las paredes y nunca puede determinarse quien fue el que las pronunció; ella hablaba un buen italiano y su estereotipo seguirá presente, Chau bambina, il mio cuore... A proposito, un día sabré lo que significa desconfiar de alguien a quien amas.

3 comentarios:

Sofía_ Selegna dijo...

A veces la vida es así, te enseña a desconfiar, pero nunca pierdas las ganas de creer.

Un abrazo

unosyceros dijo...

El tiempo trae cambios, cambios que resultan de la acumulación de experiencias buenas y otras... no tan buenas, creo que la vida se debe llenar de eso, de lo contrario la insoportable rutina, la certeza diaria de lo que sentiríamos y pensaríamos nos haría preguntar incesantemente que sentido podría tener habitar este mundo. Se varían posturas, gustos; algunos podrán decir que han evolucionado, aunque al final de cuentas solo se ha modificado la forma en que manifestamos el hecho de que no sabemos que somos y porqué estamos aquí.
Se matizan las respuestas a las mismas eternas preguntas, nos recreamos en la búsqueda del mas autentico conocimiento, si no fuéramos capaces de hacerlo, sería mejor no existir.

Yohanna dijo...

Es mejor no saber lo que es desconfiar de alguien a quien amas, es bello confiar aunque la realidad sea falsa. Finalmente quein confio soy yo, es algo como la fidelidad, eres fiel a ti mismo a tus sentimientos no a los demas, ahi esta la esencia. Extraño a un gran amigo, que solia verme como amiga, yo como mi primer gran amor y me enseño que el amor hacia ti mismo es primordial para dar lo mejor de ti, solia hacerme reir demasiado, por su ausencia aun siento un profundo vacio. Aunque ya ha pasado casi una decada, aun recuerdo aquella isla de la fantasia y sueño con ella, porque auque diga que somos otros seguimos con las mismas preguntas estoy en el lugar correcto...y que tal si estuve en el lugar correcto y me aleje...